lunes, 9 de enero de 2012

No me quieras tanto y quiéreme mejor.


¿Crees que basta con llegar aquí con una maldita pinta increíble
y una sonrisa de medio lado, capullo?

Son sueños que son de verdad.



Quiero unos ojos azules, melena infinita y casa en California, unos crios de ojos achinados, un jardín con algún gnomo y piel morena, llevar mini vestidos  y las muñecas llenas de pulseras, la melena, esa infinita, despeinada, hacer hogueras en la playa, enfrente de mi casa, y que cuando los crios se acuesten, me follen como a nadie, un marido pivón, tipo Ken.