martes, 1 de mayo de 2012

Eres real y uno no puede librarse de la realidad.

Seremos los ángeles del subsuelo.


A veces es bueno no tener sentido del ridículo, saber que sigues teniendo un niño en tu interior que te recuerda que alguna vez tuviste infancia donde prácticamente todo te daba igual...entonces, ¿Por qué cada año que pasa os empeñáis en ir matando a ese niño para dar paso a un viejo cascarrabias?
Viviría una vida, dos, tres, cuatro y treinta también solamente por despertar y escuchar tu respiración. Permanecería aquí por uno de tus abrazos, de esos que me hacen sentir viva. Eres el adiós que más dolería decir, y también el: no hay prisa, quítamelo todo menos la sonrisa. Eres al que le doy las gracias por alegrarme el día, y al que le digo: si nunca dejas de sonreír te regalo el mundo. Haces que lo que te duela, a mí me mate. También logras que el efecto de tu risa dure toda una vida y que las ganas de verte aumenten cada segundo. Te compararía con un atardecer de octubre, pero es diferente, a ti te necesito toda una vida.